A veces pedir perdón no es suficiente

Lo bueno de tener un blog que ya no es exclusivamente de politiqueo es que te sirve para reflexionar sobre cualquier cosa chunga que se te pase por la cabeza. Y estar en paro, tener tanto tiempo libre, da para pensar en cosas muy chungas.

Por ejemplo, ¿es suficiente con pedir perdón cuando ofendes a alguien? Es una estupidez pero me ocurrió hace unos días a partir de un tweet de esos que sin mayor trascendencia se convierten en viral.

Entre mi tweet y algunos que lo mencionaban como @IsaiasLafuente y @JuanluSanchez, tuvo cerca de 500 Retweets.

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twitter2Más de 500 personas que entendieron que estaba hablando en tono irónico, tal vez porque era EVIDENTE. Pero siempre tiene que haber alguien para quien la ironía es un concepto demasiado elevado, y tiene que hacer pública demostración de su estupidez.
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JAJAJAJAJAJA PUTA RETRASADA.

Muy #JRANDE, sí señor.

Le hacen notar que se trata de una ironía, y entonces pide perdón. Para empezar, que me insulte alguien a quien no conozco es algo que me resbala bastante. Que haya quienes no capten el humor y se tiren a degüello, a estas alturas de la película lo doy por descontado también. Pero la primera reacción y las posteriores disculpas es algo que me invita a reflexionar.

Coge un vaso de cristal. Tíralo al suelo. Ahora pídele perdón. ¿Vuelve a estar como antes?

Pues ese es el concepto. Hay ocasiones en que pedir perdón no basta, porque lo importante es la actitud previa, lo que ha llevado a ponerte en situación de tener que pedir perdón por haber metido la pata. Que ya digo que como situación particular, lo que diga este personaje me la suda, pero una reflexión general no estorba.

O igual soy yo que soy una jodida rencorosa, y a ti con que te pidan perdón ya te vale para olvidarlo todo y hacer borrón y cuenta nueva… hasta que se vuelva a repetir. No soy cura, no administro perdones con confesión y una penitencia cutre (me rezas dos padrenuestros y 3 avemarías, y el domingo que viene vuelves y te confiesas otra vez). Creo que el perdón no sirve de nada si no se aprende de la experiencia y no hay propósito de enmienda.

Update: No sé cómo se me ha podido pasar este…

 

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3 comentarios

  1. Me encanta tu reflexión. Tenemos un problema en este país nuestro: demasiados imbéciles con el hacha levantada esperando lo que ellos consideran un error para ajusticiarte, obviando evidencias tales como que suelen ser esos mismos imbéciles quienes yerran, incapaces de entender cualquier argumento sin que vaya acompañado de explicaciones tipo “barrio sésamo”.
    Por cierto, tu tuit rozó la genialidad irrepetible.

    1. Intereante planteamiento… Vamos, que necesitan de alguna forma reivindicar su superioridad. El que te llama “fea y gorda” necesita reivindicar su superioridad física para reforzar su autoestima, el que te llama “puta retrasada” necesita reivindicar su superioridad intelectual para reforzar su ego. Incluso aunque en esos insultos públicos pongan de manifiesto sus carencias, como ha sido el caso. Sí, yo también creo que algo de eso hay, y que en estos casos la gente se retrata y saca a la luz sus propias carencias incluso sin darse cuenta.

  2. El medio es el mensaje. Y Twitter propicia esos comentarios, sobre todo cuando llevas horas y horas pegado a la patallita del movil comentando compulsivamente. Es una especie de locura.

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