Las mentiras de Patry Ocaña (@patryocana C’s Madrid) para oponerse a la LIVG

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Acabo de leer un artículo de opinión escrito por Patry Ocaña (perdón por la familiaridad, pero es así como ella firma el texto), secretaria de organización de Ciudadanos Madrid (su cargo también aparece mencionado en la firma de su artículo, de lo que deduzco que no se trata de un texto escrito meramente a título personal), que me ha puesto de mal humor y ya tiene mérito porque es domingo y no son ni las 9 de la mañana. El artículo es este: a ti que me llamas neomachista.

En este artículo, Patry Ocaña explica su experiencia como víctima de violencia de género, aderezado con una gran confusión sobre lo que es violencia de género (para aclarar sus dudas tal vez podría leerse el preámbulo de la LIVG, por ejemplo), donde se centra en las causas  personales pero niega el componente social de por qué su novio se comportaba como lo hizo, y ni siquiera entra a valorar el por qué a ella le costó tanto salir de esa relación tóxica. Pero no quiero hablar de su confusión, sino de sus mentiras, que es lo que más me duele. Dice Patry Ocaña en su texto:

Y tenemos a las mujeres que por conseguir lo que quieren denuncian cosas que no son (a mi mi psicóloga me recomendó que denunciara que me había pegado, cosa que jamás hizo, porque así tendría ayudas) ¿a cuántas mujeres les recomendarán lo mismo psicólogas o abogadas?

Esto, querida Patry, se llama tirar la piedra y esconder la mano. En virtud de la presunción de inocencia que tanto os gusta reclamar para los hombres pero que se os olvida convenientemente cada vez que habláis de denuncias falsas, esta psicóloga tiene también presunción de inocencia. Igual que has hecho pública esa denuncia de mala praxis, quiero que des también públicmente el nombre, apellidos y número de colegiado de esta profesional (se puede saber en la página web del colegio de psicólogos de su comunidad, no hace falta ser Sherlock Holmes, así supe yo el número de colegiada de la psicóloga que me estuvo tratando en el 2012). Quiero saber nombre, apellidos y número de colegiada de esa psicóloga que recomienda INVENTARTE HECHOS DELICTIVOS para conseguir “una paga”, porque ¿sabes qué, Patry? Si estuviste en terapia para recuperarte del maltrato, y lo denunciaste, es probable que tu abogado/a pida que esos informes de tu psicóloga consten en la denuncia. Mientras no aportes pruebas voy a pensar que te lo inventas, y como seguro que esto te suena porque es EXACTAMENTE LO MISMO que le pedís a cada mujer que denuncia sufrir malos tratos, no te sentirás ofendida porque te pida pruebas, ¿verdad? Dobles raseros, los justos.

Lo de “conseguir una paga” ya es para nota. ¿Cuánto te costaba a ti el psicólogo, Patry? Porque a mí, que llevo en terapia desde el 2012 hasta la actualidad (con un periodo en medio en que tuve que interrumpirla porque no podía pagarla), que denuncié hace meses y mi denuncia está admitida a trámite, no solo no tengo ninguna “ayuda”, sino que además, si la tuviera, a duras penas cubriría los gastos de psicólogo. ¿De qué “ayudas” me estás hablando? Tal vez tú tuviste la suerte de poder ir por la seguridad social y asumir los costes a nivel laboral de faltar al trabajo varias veces al mes, o tienes la suerte de que tu horario laboral te permite compatibilizarlo, no ha sido mi caso. Entiendo que su partido, Ciudadanos, esté por principio en contra de las ayudas, tal vez también podría “enseñar a pescar” a las mujeres maltratadas, pero inventarse cosas para justificar su postura está feo.

Pero es que no, no me lo creo por varios motivos:

  1. Presunción de inocencia de la psicóloga. La inducción a cometer un delito (en este caso inducir a poner una denuncia falsa) también es delito.
  2. En lugar de denunciar en un medio de comunicación la comisión de un presunto delito por una profesional, todavía sin nombre ni apellidos, donde deberías denunciarlo es en un juzgado. Y si es cierto lo que dices, actuarán la justicia y su colegio profesional.
  3. ¿Una psicóloga que además de psicología también sabe de derecho? ¡Qué chollo, un pack 2×1! Patry, tu condición de víctima, aunque no lo creas, no te habilita para mentir de una manera tan descarada.

Yo he estado en una situación parecida a la tuya, y no voy a entrar en detalles, que ahora mismo está en el juzgado en fase de instrucción. He vivido de primera mano parte de lo que tú relatas, y a mí no me la cuelas, bonita.

Una buena terapeuta no te aconseja ni te dice lo que tienes que hacer. Una psicóloga no es una amiga a la que le cuentas tus penas y te da consejos. Una buena terapeuta es capaz de detectar tus pautas y tus motivaciones, y te hace las preguntas apropiadas para que tú sola llegues a tus propias conclusiones. Por ti misma, sin consejos. Y una vez que has llegado a esas conclusiones, que te has dado cuenta de cuales son tus motivaciones y has identificado tus patrones de conducta, entonces te recomienda ejercicios para trabajar y corregir esas pautas de conducta. Una psicóloga no da consejos, y menos del tipo que dices en tu artículo, Patry, no mientas.

Precisamente algo que los psicólogos, incluso aunque no sean especialistas en violencia de género, saben muy bien (y yo lo he aprendido a fuerza de vivirlo en carne propia, por eso a mí no me la cuelas, Patry) es que no se puede empujar a una víctima a que denuncie, debe tomar la decisión por sí misma cuando esté preparada. Para denunciar hay que estar decidida, tener la fuerza suficiente como para poder aguantar cada uno de los obstáculos que te encuentras en el camino (y créeme o no, pero son muchos) y la estabilidad emocional suficiente como para no quebrarte cada vez que te repitan las mismas preguntas para las que muy probablemente aun no tengas respuesta: ¿Por qué aguantaste tanto tiempo? ¿Por qué no lo dejaste antes? ¿Por qué no te marchaste “a la primera”? ¿Pero es que no te dabas cuenta? No sé si tú tienes respuestas para estas preguntas, Patry, yo cada vez que alguien me preguntaba algo así respondía muy mal, con frases del estilo “¡No, no me daba cuenta de nada! AGUANTÉ TANTO PORQUE SOY GILIPOLLAS, ¿VALE?”

Estoy convencida de que si dedicas aunque solo sean 10 minutos a pensarlo, tal vez te des cuenta de que la violencia de género no es únicamente producto de personas individuales (maltratadores) que se sienten inseguros (pobrecitos, qué lástima) y por eso necesitan someternos. Si realmente has sufrido lo que cuentas en tu articulo, preguntas como estas te las habran hecho miles de veces. Tal vez algún día podamos sentarnos tú y yo a tomar un café y hablar de esto, porque no me entra en la cabeza que hayas sufrido lo que cuentas y hayas llegado a las conclusiones que expones en tu artículo. Precisamente quienes hemos vivido algo así sabemos bien que esto es mucho más complejo de lo que parece, que no es algo que pueda solucionarse EN DOS PATÁS con recetas cuñadas.

¿Sabes cuál fue la pauta que me dio a mí mi psicóloga, uno de los (muchos) ejercicios que me recomendó? Buscar un grupo de apoyo de víctimas de violencia de género. No soy yo mucho de dar consejos que nadie me ha pedido, pero te lo recomiendo también. Quizá ahí puedas ver cómo las pautas de conducta que tú atribuyes en exclusiva a la personalidad de una persona, tienen raíces mucho más profundas de lo que crees. Porque para que haya un maltratador, tiene que haber una maltratada que aguante durante años su sumisión. Patry, tú has llegado a la conclusión de que tu ex te maltrataba porque era una persona de carácter inseguro, bien, ¿pero qué hay de ti y de tus pautas de conducta? Si tu historia es real, seguro que trabajasteis eso en la consulta de la psicóloga para que no vuelva a repetirse en tus próximas relaciones. ¿También es atribuible en exclusiva a tu carácter, no hay ni una pizca en la que haya contribuido la socialización, la educación, el entorno? ¿Nada? ¿Nacisteis y os criasteis juntos en una isla desierta tú y tu novio, Patry?

Hay dos cosas que llevo especialmente mal cuando hablamos de violencia de género y en concreto de la LIVG:

1) que nieguen mi dolor como víctima, o la posibilidad de que mi madre, hija o hermana puedan sufrir violencia de género les parezca menos importante o doloroso que la posibilidad de que una “mala mujer” pueda denunciar a mi padre, hijo o hermano. Seria ridícula si no fuese tan ofensiva la manera en que minimizan el dolor de las mujeres maltratadas y en cambio engrandecen el dolor de los “pobres hombres denunciados en falso por mujeres interesadas y crueles”. ¿Alguien es capaz de explicarme por qué el peligro a sufrir maltrato, violación y asesinato es menos importante que el peligro a que te denuncien al amparo de una ley con plenas garantías procesales? Sigo sin entender por qué el sufrimiento de mi ex, que no ha pasado por el calabazo ni de visita, o el dolor de su familia estos dos últimos meses (desde que se admitió a trámite mi querella) es más importante que todo el dolor y el sufrimiento que yo he padecido desde el 2007 al 2014. Él, que está en su casa tranquilamente haciendo vida normal, está sufriendo más en dos meses que yo en 7 años. ¿Por qué? ¿Por qué su sufrimiento es más importante que el mío? ¿Por qué tendría que renunciar a que se haga justicia? ¿Para no hundirle la vida A ÉL, al pobre? ¿Y mi vida qué, no vale nada? No me da miedo que mi padre, mi hermano o mi hijo puedan ser denunciados por una “mala mujer”. Si llegara a darse el caso, que lo dudo, tendrían las garantías legales que nuestro sistema prevé. Si llegaran a pasar una noche en el calabozo porque su pareja les denuncia, sería porque la policia ha apreciado riesgo extremo en su conducta, y en caso de ser así os aseguro que no obtendrían de mí una defensa cerrada e incondicional y una criminalizacion de la víctima. Sí me da miedo que mi madre, mi hermana o mi hija puedan sufrir violencia de género durante años. Porque yo la he sufrido y eso, mal que me pese, me hace proclive a transmitir una serie de conductas y de patrones de comportamiento a mi hija que, con ayuda de la terapia, me esfuerzo por cambiar. Y porque si hasta una mujer como tú, Patry, que eres fuerte y decidida, con empuje y con garra, pudiste caer en las redes de una persona que te maltrató y te humilló durante años hasta tal punto que (según cuentas) has necesitado 5 años para volver a establecer relaciones con cierta normalidad, eso sin duda es indicador de que cualquiera de nosotras podemos ser víctimas también. Si te ha pasado a ti, le puede pasar a cualquier mujer. También a tu madre, a tu hija o a tu hermana. ¿No te da miedo eso?

2) Os dan asco las mujeres que ponen denuncias falsas, y asumís que todas se lo inventan, no se os pasa por la cabeza que puedan estar denunciando hechos acaecidos en una relación tóxica pero que por su naturaleza no constituyan delito, o que no puedan probarlos porque se cometieron sin testigos y no tienen las famosas “pruebas”, o que por miedo se retire la denuncia, o que no estén emocionalmente preparadas para llevar adelante el proceso. No, vosotros las acusáis directamente de mentirosas, de malvadas, de querer destruirle la vida a un pobre inocente y de querer conseguir una paguita. A mí me dan más asco las mujeres que se prestan a este juego con mentiras, las que pretenden hablar en nombre de las víctimas a sin conocernos y sin preocuparse de informarse sobre las circunstancias que nos rodean, y aun peor, las que se inventan una condición de víctima, la adornan con mentiras como la psicóloga que te recomienda inventarte cosas, para poder decir “Soy mujer, he sido víctima de maltrato por parte de mi pareja y me opongo a la LIVG”. Patry, hay vidas en juego. Y cuando digo “vidas” me refiero a mujeres en peligro de ser asesinadas y también mujeres que ven toda su vida destruida por estar inmersas en una espiral de maltrato de la que no pueden salir sin ayuda. No frivolices con esto, hazme el favor. Utilizar la vida y el sufrimiento de tantas mujeres para hacerte un hueco en política es asqueroso, sucio y rastrero. De un personaje como Toni Cantó me lo espero, de las mujeres que entran en política para cambiar las cosas espero algo más.

¿Se puede estar en contra de la LIVG sin decirnos que el sufrimiento de las mujeres vale menos que el sufrimiento de los hombres, sin llamarnos brujas interesadas o sin inventarse historias? Probablemente se pueda, pero aún no he encontrado a nadie que me lo argumente sin salirse del patrón pobres hombres indefensos cuanto sufren / mujeres malvadas que les quieren destruir la vida y conseguir beneficios. Un poquito menos de misoginia (o neomachismo si lo prefieres) no estaría nada mal, para empezar.

PD: Mira quienes están agradecidos con tu artículo y qué argumentos dan para aplaudirte: te llaman “VALIENTE” POR NO DENUNCIAR PUDIENDO HABERLO HECHO y quieren todas seamos como tú. Ellos tienen claro que la LIVG sí te ampara y te agradecen que no denuncies. Si que te aplaudan por no denunciar te parcece “de sentido común” y no te lleva a reflexionar y a replantearte ciertas cosas, no sé qué más podría hacerlo. Ser víctima de maltrato y ni denunciar para no joderle la vida al pobre hombre, para que no te llamen aprovechada que quiere una paguita, para que ni te llamen mentirosa, para que ni te acusen de hacerlo por venganza. Eso no es igualdad, Patry, a eso se le llama impunidad. Animar a las mujeres a que no denuncien porque si denuncian serán tildadas de aprovechadas, mentirosas y malvadas ni es sentido común ni es buscar la igualdad: es pretender que los maltratadores queden impunes, lo vistas como lo vistas.

impunidad

 

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