“El novio de mi amiga la maltrata y no sé cómo hacérselo ver”

He perdido la cuenta de la cantidad de veces que me han enviado un mensaje tipo así. Y por frustrante que parezca, creo que no hay forma de “hacérselo ver”, porque no hay forma de entrar en la cabeza de nadie. Por poco atentos que estén los amigos de la víctima, probablemente serán los primeros en detectar las señales de alerta. En el caso de la víctima, es posible que estas señales de alerta las tenga tan interiorizadas debido a la educación recibida que le pasarán desapercibidas, de tan normalizado que tiene el funcionamiento de una relación tóxica; o puede que sí las detecte pero las envíe al fondo de su cerebro, arrinconando esas señales de alarma porque el enamoramiento en sus etapas iniciales le compense. Sí, he dicho que le compense porque esa relación, en sus primeras etapas, sea un antídoto contra el miedo a la soledad, contra una autoestima machacada, contra ese chantaje como forma de represión y control machista que nos dice desde niñas “si no haces/eres xxxxx ningún hombre te va a querer y te vas a quedar sola.

Es muy difícil meterse en su cabeza, seguramente hay un substrato previo que la hace tolerante a este tipo de actitudes: baja autoestima, un ambiente familiar propicio, haber vivido situaciones que hacen que normalice lo que hace su pareja o le reste importancia, miedo a la soledad o al abandono… Meterte en la cabeza de tu amiga es casi imposible, y es muy frustrante ver que tus razones no tienen efecto por más que tú lo veas clarísimo.

Ella nota malestar pero no sabe identificar exactamente qué es lo que está mal y aún menos hacerle a él responsable de ello. Hasta que te das cuenta de que no son acciones aisladas sino un todo, y que ese todo se llama maltrato, pueden pasar años. Lo más probable por desgracia es que lo vea una vez que la relación se haya terminado y ella pueda hacer balance, verlo en global. ¿Conoces la expresión “los árboles no te dejan ver el bosque”? Pues aquí aplica perfectamente.

Y claro, si no identificas lo que te está pasando, ¿cómo vas a pedir ayuda? Si no sabes muy bien qué es lo que va mal o incluso té culpas a ti misma, ¿cómo vas a salir de ahí? Es muy difícil. Además es probable que tenga súper interiorizado eso de “todas las parejas discuten, ninguna relación es perfecta”, etc. pero no tenga claro cuál es el límite, o cómo gestiona una pareja sana una discusión son agredirse y sin abusos emocionales, y por lo tanto no puede apreciar la diferencia.

 

Autora: Marta Soul
Autora: Marta Soul

 

Es un horror, y sé que la sensación de impotencia es muy fuerte, porque tú lo ves muy claro pero tu amiga ahora mismo está poniendo en una balanza dejarle y en otra seguir con él, y por ahora las razones para seguir con él pesan más. Probablemente porque no hay miedo a lo que él le pueda hacer, a un estallido de violencia. En las primeras etapas el “yo controlo” o “puedo manejarlo” están muy presentes, y para cuando te das cuenta de que has perdido el control ya estás atrapada y no tienes recursos para huir. El ejemplo de la rana hervida sirve para visualizarlo de una forma muy clara:

Si metes una rana en un cazo de agua hirviendo, la rana reacciona automáticamente dando un salto, escapa del agua y se salva. En cambio, si metes una rana en el mismo cazo, con agua fresquita y lo pones a fuego muy lento, la rana al principio chapotea y no nota nada. Si vas subiendo la temperatura poco a poco, la rana empieza a sentir incomodidad pero no sabe por qué. Si sigues subiendo la temperatura, para cuando esta alcance el grado de ebullición la rana está ya tan atontada que no puede escapar y muere hervida.

Un maltratador por lo general no empieza dándote una hostia a las primeras de cambio, va minando poco a poco tu autoestima, va destruyendo tus recursos para hacerle frente y te culpa a ti de las agresiones, hasta el punto que aprendes a comportarte de forma pasiva para no provocarle y te convence de que la culpa la tienes tú que le provocas y le humillas, y él no tiene más remedio que reaccionar de la forma en que lo hace, pero en realidad no quiere hacerte daño. Él también sufre mucho. En el fondo le duele más a él que a ti. Quien bien te quiere te hará llorar.

De hecho, el sentirse culpable es parte de la falsa sensación de control. La otra cara de la moneda de esa culpabilidad es “si me comporto bien, si no meto la pata, él no tendrá que castigarme” -> “yo controlo”. Aún no percibe que el cerco se está haciendo cada vez más estrecho, y que con cada renuncia le está dando el poder de exigir nuevas renuncias hasta que ella llegue al limite, y cuando quiera decir basta no pueda porque él ha destruido todos sus recursos. El siguiente paso es indefensión aprendida, se dará cuenta de que haga lo que haga, nunca estará a la altura y los estallidos de él son imprevisibles, y por lo tanto su capacidad para defenderse también queda anulada. Y al llegar a este punto es cuando ya está en el fondo del pozo y es muy difícil salir.

¿Qué puedes hacer tú en esta situación? ¿Cómo puedes ayudarla? Pues siento decir que creo que la forma es la del apoyo crítico. Aunque te reviente por dentro, creo que la única vía consiste en respetar su decisión, aunque le señales de forma respetuosa aquellas actitudes que no son aceptables y que ella o bien no ve o bien prefiere ignorar. Criticar abiertamente a su pareja solo hará que se sienta mal, se cierre en banda, se aleje de ti y decida no contarte nada; abrirle a él una guerra declarada solo conseguirá que él no quiera quedar, y por lo tanto sus actitudes tóxicas quedarán escondidas bajo la alfombra. Es más, es que encima corréis el riesgo de alejarla si le criticáis a él, validáis su versión. Porque él le estará comiendo la cabeza por su lado con movidas del tipo “no les caigo bien a tus amigas, están en contra de esta relación, no nos entienden, nos tienen envidia, blablabla“. Si le criticáis muy abiertamente, la respuesta de ella será alejaros. Y cuando quiera recurrir a vosotros, aunque sigáis ahí, a ella le dará una vergüenza horrible. Si es que no os miente para protegerle y que no le critiquéis, y luego pensará que quien la va a creer ahora si se ha pasado mogollón de tiempo mintiendo. Reducir aún más la redes de apoyo a las que ella pueda recurrir no le va a hacer ningún bien, todo lo contrario.

Solo te puedo decir que no la dejes sola, por muchos feos que os haga no le deis la espalda, porque saber que tiene a quién recurrir a pesar de la intensa vergüenza, saber que no está sola, a largo plazo puede ser lo que le salvé la vida. Porque hasta que su cabeza no haga ese “click”, nada de lo que le digáis la va a hacer cambiar de opinión.

 

Idilio en Cartier. Autora: Marta Soul
Idilio en Cartier. Autora: Marta Soul

 

 

 

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