Si visteis el debate a 6 en TVE en el que Cayetana Álvarez de Toledo tuvo un tremendo encontronazo con Irene Montero por el tema del consentimiento entusiasta que nos dejó aquella mítica frase: «¿ustedes de verdad dicen sí, sí, sí… hasta el final?» Pero no es de este momento del que quiero hablar hoy, sino de otro. El momento en el que sacó uno de esos gráficos hechos para impresionar al espectador. En rojo, el paro con gobiernos socialistas, en azul el paro con gobiernos del PP.

Bueno, queridos míos, lo que Cayetana nos está enseñando es ni más ni menos que el ciclo de la economía capitalista: fluctuaciones regulares de la actividad económica en las cuales se distinguen una serie de fases sucesivas con características similares que se van repitiendo, una fase de expansión y crecimiento a la que sigue una fase de estancamiento y de depresión económica, a partir de la cual se inicia una nueva fase de expansión, y así hasta que logremos abolir la propiedad privada y la socialización de los medios de producción ¯\_(ツ)_/¯

Lo que marca la diferencia entre ideologías es cómo se gestionan las fases de recesión. La elección de un modelo macroeconómico u otro no es una elección ideológicamente neutra ni es simplemente una decisión técnica: obedece a una concepción de la economía y hace emerger las relaciones de poder existentes.

Existen básicamente dos modelos macroeconómicos, que son los que dividen el espectro ideológico en dos: el modelo neoclásico, y el modelo keynesiano (luego podemos entrar en muchos matices en cada uno). Se diferencian entre sí por dónde ponen el acento a la hora de establecer el equilibrio de mercado y en qué situación quedan los agentes económicos al salir de una crisis.

El consenso entre ambos modelos establece que a mayor precio, menor demanda, y viceversa. Hasta aquí estamos todos de acuerdo.

Ahora bien, el modelo neclásico presupone que los precios son completamente flexibles y que el equilibrio de mercado se alcanza por el lado de la oferta, modificando el precio. Asume que el mercado se autoregula solo, y que cualquier intervención externa lo único que hará es incrementar los precios y por lo tanto generar paro. Es decir, si en época de crisis el consumo baja, salimos de ella por la vía de incrementar la oferta bajando los precios. Esto tiene un problema, y es que para fijar los precios, hay que contemplar los costes fijos y los costes variables. Una parte muy importante de los costes fijos está en los salarios. De ahí que las fórmulas que propone el modelo neoclásico para salir de las crisis sean, entre otras:

  • Bajadas de sueldos
  • Abaratamiento del despido
  • Flexibilización de contratos
  • Reducción de las prestaciones por desempleo
  • Cargarse la negociación colectiva debilitando el poder de negociación de los sindicatos
  • Reducción de impuestos a las empresas
  • Liberalizar mercados
  • Menos regulación en general

¿Os suena de algo? Son la base del decretazo de Aznar, y de la reforma laboral de Rajoy. El problema es que muchas de estas medidas se materializan en una pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras. Y a menos poder adquisitivo, menos renta disponible, menos capacidad de consumo. Así que ajustar la economía en tiempos de crisis por medio de bajar los precios para estimular la demanda tiene un efecto indeseable: precarizar y empobrecer a la clase trabajadora, cuyas consecuencias permanecen tras la salida de la crisis. Por eso decía antes que la ideología atraviesa la elección del modelo económico elegido y hace emerger las relaciones de poder.

Por otro lado, tenemos el modelo keynesiano. Este modelo presupone que los precios son rígidos y promueve que el ajuste económico tiene que venir por el lado de la demanda. Es decir, en tiempos de crisis si el consumo baja, propone que para salir de la etapa de contracción económica buscar fórmulas para aumentar la demanda. Por lo tanto, la intervención pública en el mercado la consideran un estímulo positivo. Solo cuando se alcanza el pleno empleo, los incrementos de la demanda provocarían alzas en los precios. ¿Cuáles serían las propuestas de quienes optan por este modelo para salir de la crisis?

  • Aumento del salario mínimo
  • Salarios y pensiones más altos
  • Refuerzo de la negociación colectiva
  • Bajada de los impuestos indirectos como el IVA, que repercuten de una manera mucho más fuerte en el consumo de las rentas más bajas
  • Más gasto público
  • Más inversión pública
  • Planes de fomento del empleo
  • Oferta pública de empleo

Irene Montero lo explica mucho mejor que yo:

Propuesta de VOX en materia fiscal: subir impuestos a los pobres y bajárselos a los ricos

 

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