Decir una gilipollez en twitter para provocar a un colectivo y que tu tuit se vuelva viral de puro estúpido, o sacar una cámara y un micro a la calle y preguntar a la gente cualquier cosa que se te ocurra (cuanto más polémica mejor) para después seleccionar y editar las respuestas más absurdas… no son experimentos sociales. Son trolleos, como mucho. Y la mayor parte de las veces, ni eso: es solo un imbécil haciendo el cafre en una red social sin calibrar adecuadamente las consecuencias.

Un experimento social es una herramienta para descubrir o comprobar un fenómeno social determinado. Y no, decir una estupidez con la única intención de provocar a un grupo que te cae mal y, que tras días de insultos, salgas por peteneras con algo como «¿veis? Gracias por ayudarme a comprobar lo que quería: los de izquierdas / las feministas / los gays / el colectivo random al que estoy atacando / sois unos intolerantes porque no aceptáis opiniones distintas«, eso ni es un experimento social ni sirve para comprobar nada más que la tontería que llevas encima, y que cuando te dedicas a provocar la gente te responde. El principio de acción – reacción está demostrado desde la tercera ley de Newton, no has descubierto nada nuevo, genio.

Ahora bien, si realmente sientes curiosidad por el comportamiento humano y cómo se lleva a cabo un experimento social, ahí van algunas pistas. Obviamente esto será un resumen muy breve y muy básico, porque metodología son unas 5 o 6 asignaturas de la carrera, de 6 créditos cada una, imposible de resumir en un post.

En primer lugar, necesitamos una teoría o un marco teórico que le de consistencia, coherencia y contexto a lo que se quiere comprobar o demostrar con el experimento. Y unido al marco teórico, necesitamos unas hipótesis de trabajo, que son las preguntas que queremos contrastar.

Entre las primeras cosas que quienes se dedican a la investigación social van a necesitar, es imprescindible un método de trabajo: el diseño de la investigación debe ser público, para que quienes vengan detrás puedan verificar ese experimento, y replicar o contrastar los resultados. Y debe tener ser equilibrado teniendo en cuenta las limitaciones prácticas de tiempo, dinero, localización, disponibilidad de los datos, etc. Sin método de trabajo, no hay investigación social.

Además, si la metodología, el marco teórico y las hipótesis de trabajo son públicas, permite a otros equipos investigadores detectar posibles sesgos en la investigación.

Otro aspecto fundamental a tener en cuenta son los conceptos: debemos dejar claras cuáles son las definiciones de los conceptos que estamos manejando, para evitar dar lugar a confusiones. Manejar conceptos ambiguos o poco claros puede derivar en que los intentos por replicar la investigación no sean posibles y los resultados de la investigación no se puedan contrastar.

La variables que vamos a utilizar son características que tiene nuestro objeto de estudio, seleccionaremos aquellas que nos interesen y tienen que ser medibles. Si estamos observando un comportamiento concreto un determinado grupo social, variables pueden ser por ejemplo la edad, el género, el país de nacimiento, el nivel de estudios… Dentro de las variables tenemos de dos tipos: las variables dependientes (que son, a grandes rasgos, las que queremos explicar), y las independientes, que a su vez pueden ser explicativas, intervinientes, antecedentes  y de control, y nos facilitan información sobre la variable dependiente.

Los instrumentos de medición son las herramientas que vamos a utilizar para la recopilación de datos. Por ejemplo, una encuesta es un instrumento de medición, pero también lo es el padrón municipal. También twitter o youtube pueden ser instrumentos de medición de un experimento social, si se utiliza con criterio. Los instrumentos de medición tienen indicadores, que son la representación observable de un fenómeno medible. Si nuestro instrumento de medición es una encuesta, los indicadores serán las preguntas; si nuestro instrumento de medición es youtube, los indicadores serán las visualizaciones, los likes, los dislikes, los suscriptores, a nivel cualitativo los comentarios… Si nuestro instrumento de medición es twitter, los indicadores serán los favs, los retuits, los followers, y a nivel cualitativo los replys. Y las observaciones son cada una de las interacciones; si nuestro instrumento es una encuesta, las observaciones serán cada una de las respuestas a las preguntas; y en caso de twitter o youtube, cada una de las interacciones.

Es importante recopilar los datos para poder hacer un análisis de los resultados y contrastarlos con las hipótesis y con el marco teórico, que debe ser una guía y nunca un corsé que nos impida salirnos de él si los datos contradicen la teoría. A partir del análisis de los datos es cuando podremos extraer conclusiones.

Si no hay datos, no hay método y no hay teoría… no es un experimento social: es un trolleo.

 

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