Decía Hibai esta tarde que la policía está actuando en Barcelona como si no hubiera gente grabando con móviles en todas partes. Entre otras cosas, porque los responsables políticos actúan como si no vieran las imágenes que graba todo el mundo en todas partes.

Y tiene toda la razón. Los antecedentes de lo que está pasando esta semana en Barcelona hay que buscarlos en el 1 de octubre de 2017, y en la respuesta institucional que recibió entonces la brutalidad policial: NULA.

Vinieron arropados entre cánticos de «a por ellos«, repartieron porrazos indiscriminadamente, pegaron a las abuelas, y se fueron de rositas. Ni políticos ni jueces hicieron nada para frenar la brutalidad policial del 1 de octubre. TODOS se pusieron a silbar mirando al techo tras las imágenes del 1-0 de uniformados pegando porrazos a gente pacífica, fingieron no haber visto nada, y si alguno las vio nos dijo que para qué íbamos a los colegios si sabíamos que estábamos haciendo algo ilegal.

Entonces legitimaron la violencia policial contra la sociedad civil. ¿Por qué no iban a volver a repetirlo?

Ahora resulta que hay un grupo que ya no es tan pacífico, y que esta vez no se va a quedar de brazos cruzados. Como dice Celia, el 1 de octubre vinieron a por las abuelas y esta vez se encontraron con los nietos.

¿En serio nadie había previsto que lo de esta semana podía pasar? ¿Nos toman por gilipollas?

 

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