Socialización y marginación: «madurar» en un contexto de exclusión social

El domingo pasado tuvimos una interesante entrevista/debate en instagram con Estela, de @te.lo.cuento.to, sobre la relación entre socialización y procesos de marginación. Su premisa de partida es que si la vida ha sido dura con una persona, esa persona debería «madurar» antes y ser capaz de tomar sus propias decisiones éticas. Mi hipótesis, por el contrario, es que el concepto «madurar» no es universal, es el contexto social el que llena de contenido el concepto «madurez».

No significa lo mismo «madurar» cuando eres una adolescente en una sociedad gitana donde las relaciones sexuales prematrimoniales constituyen un fuerte estigma social para toda la familia, donde hay un fuerte control sobre las niñas y jóvenes con el objetivo de preservar su pureza para el marido, que han tenido que colaborar en las tareas del hogar desde niña y el instituto se considera una fuente de peligro por las posibles relaciones con chicos payos, a los 15 años están prometidas y antes de alcanzar la mayoría de edad ya son jefas de su propio hogar con lo que eso implica de acceso a la adultez; que en el contexto de una sociedad de clase media blanca, donde la entrada en el mundo adulto se produce una década más tarde, hasta los veintimuchos no se accede al mercado laboral al finalizar carrera y máster, y a los treinta aún se está lidiando con trabajos precarios y mal pagados que retrasan la emancipación del hogar familiar. No significa lo mismo «madurar» en estos dos contextos, ni tiene el mismo contenido.

Por eso, cuando una persona ha vivido su proceso de socialización en un contexto de exclusión social, de pura supervivencia, las normas éticas interiorizadas son muy distintas de quien no se ha visto jamás en ese contexto, y por ese motivo no se le puede juzgar con el mismo criterio, del mismo modo que los historiadores no pueden juzgar el pasado con criterios del presente.

 

Suscríbete al blog por correo electrónico

Introduce tu correo electrónico para suscribirte a este blog y recibir avisos de nuevas entradas.

Únete a otros 5.801 suscriptores

Jessica Fillol

Me llamo Jéssica, nací en el 81 y vivo en Barcelona. He estudiado Marketing y Ciencias Sociales. Meto la pata con frecuencia y no me duele cambiar de opinión. Un poco demasiado feminista según casi todos los hombres que conozco. Me ponen de mal humor los lunes sin café, los que comparten su música del móvil con todo el mundo por no usar unos malditos auriculares, los hombres machistas, las mujeres machistas, la gente que fuma sin preguntar si molesta, y las personas que creen que la ignorancia y la estupidez son cualidades admirables.

Ver todas las entradas de Jessica Fillol →

Puedes aportar tu opinión (con educación) aquí:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

¿Por qué y para qué utilizamos cookies? Como cualquier otro medio o página web, utilizamos cookies para que todo funcione correctamente, desde las estadísticas globales de las noticias hasta la publicidad personalizada. Saber más...

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar