La estrategia de la ultraderecha consiste en dividirnos y enfrentarnos para desmovilizarnos. Utilizan nuestra indignación para dar visibilidad a sus contenidos, y ahora también intentan aliarse con las feministas para que seamos nosotras quienes difundamos sus ataques al gobierno.

Observo desde hace unos años que la estrategia de utilizar la indignación de las feministas para conseguir viralizar determinados contenidos en internet es cada vez más frecuente.

En publicidad hablamos de dos tipos de estrategias: Above the line (ATL) y below the line (BTL). Las estrategias above the line son todas aquellas que identificamos rápidamente como publicidad: anuncios en prensa, radio, televisión o internet, publireportajes, patrocinios, vallas en la carretera… En cambio, la publicidad below the line es aquella que pasa por debajo del radar si no estamos lo suficientemente atentas. Y entre estas últimas, utilizar la indignación como motor es una estrategia básica. «Que hablen de mí aunque sea mal». Sí, siempre que quienes hablen mal de ti sean tus enemigos, que hagan así llegar tu discurso mucho más lejos de lo que habría llegado por tus propios medios.

Hay algunos medios que llevan utilizando este método años. No falla: el columnista pollagris del momento que estaba en caída libre se marca un artículo criticando a las feministas, y ese día es trending topic gracias a las propias feministas que le damos difusión y las visitas al medio se disparan.

Cuando VOX aún era extraparlamentario y no tenía acceso a los medios de comunicación como lo tiene ahora, que hasta se permite el lujo de vetar a ciertos medios, es así como creció: publicando contenido para indignar políticamente a gente de izquierdas y que fuese su indignación quien les hiciera la campaña de difusión, alcanzando así a un público mucho más amplio (además de los memes y las bromas).

Un medio que utilizó esta estrategia durante mucho tiempo es Mediterráneo Digital, pero hoy tiene tan ganada a pulso la etiqueta de medio troll que ya no le hacemos ni caso, pero ha dado grandes momentos en redes sociales entre la misoginia y la vergüenza ajena.

Otro caso reciente que hemos tenido en el lado opuesto del espectro ideológico, pero misma estrategia, es el del youtuber Jon Illescas, «tu youtuber marxista». 4 gatos son los que se hubieran enterado de su tertulia campo de nabos, de no ser porque alguien le preguntó por qué no había ninguna mujer, y él entró en modo berserker a insultar a las feministas en plan faltón, con numerosos ataques gratuitos… y las feministas le hicimos la campaña alimentando la polémica.

No sé si en el fútbol ocurre algo parecido, si la prensa de un determinado equipo se dedica a meterle el dedo en el ojo a los seguidores del equipo rival para que le den difusión a sus contenidos, porque de fútbol no entiendo. Pero en motociclismo pudimos ver no hace mucho cómo Chicho Lorenzo, padre del 5 veces campeón del mundo Jorge Lorenzo, se dedicaba a insultar a un youtuber con 170.000 suscriptores, con el objetivo poco y mal disimulado de que le dedicara un vídeo y así conseguir difusión para su nuevo canal de tertulia, motogepeando. Que también te digo que esa idea tan extendida de «que hablen de mí aunque sea mal» solo funciona si quienes hablan mal de ti son tus enemigos, no tu público potencial, no sé si me explico…

Pues en esta misma estrategia, lo que observo últimamente es un giro de 180º. En lugar de utilizar la indignación de los enemigos, buscan la forma de congraciarse con ellos para que les hagan la campaña de difusión gratis total. Estoy hablando de por ejemplo Actuall cuando publicó la columna de Lidia Falcón que Público se negó a publicar. Un medio cercano al Opus Dei y a Hazte Oír, dándole espacio a una feminista histórica de larga trayectoria como Lidia Falcón, cuyo ideario es totalmente opuesto. Se me parte el corazón de ver esto.

Y esta misma estrategia de publicar contenido que agrade al sector del feminismo opuesto a la ley de autodeterminación de género, la conocida popularmente como «ley Trans» que promueve el Ministerio de Igualdad dirigido por Irene Montero y que ha convertido en el buque insignia de su departamento esta legislatura. Un proyecto de ley que, recuerdo, aún no se ha publicado pero ciertas asociaciones tienen mucha prisa por aprobar sin debate y «sin que se toque ni una coma», y por el que Podemos no tienen problema en utilizar el chantaje emocional para lograr apoyo social.

Moncloa.com es un medio que tiene una agenda reaccionaria muy poco oculta y sin embargo publica determinas noticias relacionadas con la agenda del movimiento transfeminista y «analizando» la ley que pretende aprobar el Ministerio de Igualdad, aunque sin el articulado publicado poco se puede analizar, más que del borrador presentado en la legislatura anterior, pero esto no lo aclaran.

Cuando un medio de comunicación tan abiertamente reaccionario y misógino como estos publican contenido para que un sector del feminismo le de difusión por estar de acuerdo, yo ahí pongo pie en pared y pienso que deberíamos frenar, hacer un cierto trabajo de introspección, analizar qué alianzas estamos construyendo, ver a quien nos estamos acercando, quien se está acercando a nosotras, y por qué. Deberíamos hacer este trabajo de reflexión antes de dedicarnos a compartir determinado contenido de ciertos medios (por eso en este artículo en lugar de enlaces adjunto capturas de pantalla), con una agenda que nos juega en contra. Por no mencionar que quien quiera publicidad, que se la pague.

Y me podréis argumenta que la verdad es la verdad, la diga Agamenón o su porquero. De acuerdo. Pero la reflexión que llamo a hacer es a cómo nos están utilizando.

Me podréis contestar que es VOX quien ha reconocido abiertamente su posicionamiento cercano al movimiento trans y ha agradecido a Irene Montero su apoyo a la ley que incluye ña autoidentificación de género que se ha tramitado en el Parlament de Catalunya por vaciar de contenido la Ley Integral contra la Violencia de Género, a través de un tuit de la diputada de VOX Macarena Olona.

Mi respuesta a esto es clara: en VOX son unos trolls. No te puedes fiar de su palabra ni cuando te dan la hora. No le dicen la verdad ni al médico. Con esta gente, ni a por dinero.

Lo que VOX busca es ahondar la división en la izquierda en aquellos temas en los que detecta que hay un conflicto interno. Lo que consigue así es desactivar el voto de todas aquellas personas en principio ideológicamente cercanas a alguno de los dos partidos del gobierno de coalición, pero que se desactivan políticamente al constatar la pelea interna, se desmovilizan y con ello aumenta la abstención entre el electorado de la izquierda.

Por eso no creo que el mero hecho de que una diputada de VOX haya dicho en twitter que el feminismo de Irene Montero le representa, eso implique que el feminismo de Irene Montero represente a VOX. Cualquiera que haya llegado recientemente a este blog sabe que ni Podemos ni la Ministra de Igualdad son santos de mi devoción, pero eso no me impide constatar la estrategia de la ultraderecha orientada a la desmovilización del voto de izquierdas, aunque a mí me hayan desmotivado por méritos propios..