Jéssica Fillol .es

Y tendré yo la culpa si las cosas son así…

La verdad no es democrática. No me cuentes milongas.

Admitámoslo

Que un gobierno mienta se da por descontado, los programas electorales no se los cree nadie y en la ciudadanía se ha instalado un sano escepticismo hacia la clase política.

No queda en España un fanboy en pie que crea que su partido siempre le dice la verdad, por muy lobotomizado que parezca. Ni siquiera esos que van por ahí dejando comentarios en algunos blogs, ya sea a cuento de la subida del IVA o del viraje en la política de reinserción de presos de ETA, que crea ciegamente en que lo que gobierno está haciendo es exactamente lo que prometió. Y lo mismo me vale para los fanboys socialistas que defendían la subida del IVA de Zapatero y ahora se llevan las manos a la cabeza y chillan indignados porque Rajoy se plantee hacer lo mismo.

Las medidas que tomen nos parecerán bien o mal, según cada cual, pero no hay correlación entre lo que se decía antes de las elecciones y lo que se hace después, ni en el gobierno que ayer era oposición, ni en la oposición que ayer era gobierno.

Los políticos son conscientes de que ni haciendo acopio de todo el cinismo del mundo nos van a convence de su honradez, y ya me perece bien que ni ellos mismos se crean la película que nos están contando, es una señal de que no nos toman del todo por idiotas. Al menos eso es lo que parece desprenderse de las palabras del Secretario de Organización del PSOE, Óscar López, en el Congreso que las Juventudes Socialistas han celebrado en Madrid este fin de semana:

Nunca un gobierno mintió tanto en menos tiempo.

Por si acaso quedan dudas, Rubalcaba remacha en el mismo clavo:

Rajoy pasará a la historia de la política mundial como el político que en menos tiempo ha hecho más cosas contrarias a las que dijo en campaña electoral”.

A estas alturas de la película creo que no hay político en activo o retirado capaz de argumentar sin sonrojarse que su formación nunca ha hecho promesas que sabía positivamente que, de gobernar, no iba a poder cumplir, ya sea a nivel local, autonómico o estatal. Admitámoslo: ningún político va a pasar a la historia por mentir, pero el matiz es importante. Lo que sorprende de este gobierno del PP es la magnitud y la velocidad: que haya incumplido TANTAS promesas electorales en TAN POCO tiempo. Lo que va a llevar al gobierno de Rajoy a los libros de historia es el ratio de mentiras por minuto, superior al de cualquier gobierno conocido en el mundo democrático.

Hemos pasado del “nos merecemos un Gobierno que no nos mienta” (¡bendita ingenuidad!), al “ya sabemos que nos vais a mentir, pero al menos cortaros un pelo, que canta demasiado…”

Sobre los colectivos excluidos de la sanidad pública

(…) Habrán leído por aquí y por allá que se excluye a tal o cual colectivo… pero permítanme darles una visión del problema desde el aspecto de la Salud Pública. Desde un punto de vista sanitario, ahora España se divide en los siguientes tipos de personas:

• Aquellos que, por su condición de asegurados, tienen acceso al sistema en su totalidad y pueden ser diana de programas de prevención, promoción y rehabilitación de la salud.

• Aquellos que, por no ser asegurados, sólo podrán ser diagnosticados de procesos agudos si acuden al sistema para ser valorados, y que no podrán seguir tratamientos crónicos, acceder a programas preventivos o rehabilitadores de su enfermedad.

En el segundo grupo, como ya saben, están los inmigrantes sin regularización administrativa, y los españoles mayores de 26 años que nunca hayan cotizado. Sí, estimado padre xenófobo español: su hijo mayor de 26 años que nunca ha trabajado ya no puede estar en su cartilla del seguro, deberá abonar su asistencia. Y lo ha hecho el partido de arribasssssPAÑA. Cosas del directo… y del voto.

Por muy xenófobo que se sea, por muy imbécil y defensor de la raza íbera y del Españaparalosespañolescoño!, NADIE está libre de que, en un vagón de metro, alguien nos pegue una tuberculosis, a usted, y a ése inmigrante indocumentado al que se quiere negar la asistencia. Y si sólo usted tiene derecho al tratamiento (entre seis y nueve meses de tratamiento), y al inmigrante no se lo damos… pues se la va a contagiar a tantas personas como contacten con él hasta que muera o se le trate. Así de sencillo. Así que el ahorro nos va a salir caro: por ahorrarnos un tratamiento, hemos creado una epidemia. Lo normal.

El ejemplo de la tuberculosis es uno de tantos en el conjunto de las enfermedades prevenibles y transmisibles: sarampión, gripe, polio, … La cobertura por debajo del 85% de la POBLACIÓN (no de los asegurados, señora Ministra) es el límite a partir del cual empieza a disminuir drásticamente la efectividad de las campañas vacunales. ¿De qué servirá ese mísero 3 o 4% que se ahorre, cuando el 85% restante resulte totalmente inútil? (…)

Visto en Geografía Subjetiva. Les diría que disfruten de lo votado, pero mejor les doy las gracias porque lo estamos disfrutando TODOS.

Cuestión de perspectiva

Finalmente el Partido Popular está pendiente de aprobar el copago sanitario al que se oponía con vehemencia antes de las elecciones. Los pensionistas tendrán que pagar las medicinas que hasta ahora les subvencionaban a cargo de los presupuestos de la Seguridad Social, se supone que con un tope máximo.

Para un Secretario de Estado con un sueldazo como el suyo, 8 € es calderilla, el equivalente a 4 cafés, algo que no tiene tanta importancia, de lo que es posible prescindir y que, por tanto, bien puede ir a las maltrechas arcas del Estado.

«Al pensionista que más le va a costar las medicinas al cabo del mes va a ser ocho euros, que son cuatro cafés, un café a la semana, 0,20 céntimos al día. Desde el punto de vista recaudatorio es una medida muy menor»

Nota: los jubilados que yo conozco miran cada céntimo que gastan, y no les cuesta el café 2 € como al ministro: se lo toman en el Casal d’Avis y allí les cuesta el café entre 60 y 80 céntimos.

Para un jubilado, los 8 € que a partir de ahora tendrá que dedicar a pagar sus medicinas porque el Estado no puede costeárselas, no son 4 cafés de los que pueda prescindir. Para un jubilado, 8 € significa la compra de una semana o incluso más. Desde el punto de vista de las finanzas domésticas, la medida no tiene nada de “muy menor“.

Via: Facebook

Es cuestión de perspectiva.

Luego dirán que no se han explicado bien, que tienen un problema de comunicación y que la gente no ha entendido lo necesario de las medidas que se han visto obligados a tomar. A veces el problema de la política es justamente todo lo contrario: que se les entiende demasiado bien.

La Mejor Herramienta de Marketing: Empleados Felices

Los buenos líderes de empresa dominan el arte de dirigir con inteligencia emocional y sin duda alguna esto redunda en un incremento notable en las ventas de la compañía.

Si un empleado es feliz en su puesto de trabajo, está motivado y recibe energía positiva de sus superiores, mejora sus competencias, se esfuerza por hacer bien su trabajo, se fusiona con su producto, se compromete con los objetivos de la compañía, toma la iniciativa, se preocupa por innovar y utiliza sus mejores estrategias para ayudar a su empresa a conseguir sus logros. Cuanto mas felices somos más rendimos en el trabajo.

¿Cuantas veces hemos visto a amigos y familiares o nosotros mismos hemos estado manipulados por un equipo de dirección que nos ha desmotivado, que no tienen empatía en sus relaciones con los empleados y hemos comprobado cómo nuestra productividad bajaba a límites insospechados, que nuestra iniciativa e innovación desaparecía, que habíamos pedido la ilusión por el trabajo y cada lunes se convertía en un suplicio levantarse para ir a trabajar?

Como dijo aquel “no hace falta que me motives, pero no me desmotives”

Los empleados satisfechos son los mejores vendedores (…)

Un empleado que no es feliz y está desmotivado dificilmente podrá trasmitir felicidad y buenas vibraciones a sus clientes y consumidores. No será capaz de vender su compañía porque en el fondo subyace una falta de creencia en la empresa. Es importante añadir que el índice de absentismos en las empresas es mucho mayor cuanto menos feliz es la plantilla.

Visto en el blog de Fátima Martínez López.

Y ahora me explicarán si el ambiente que se respira en las empresas que apliquen la reforma laboral será el idóneo para tener empleados felices, eficaces, que transmitan pasión por lo que hacen y capaces de “vender” su empresa. Digamos que si te bajan el sueldo arbitrariamente hasta un 30%, si te cambian el horario de un día para otro con un lo tomas o lo dejas como argumento de peso, si ni a ponerte enfermo tienes derecho, y ojito porque en cualquier momento te enseñamos dónde está la puerta… ya me dirás si con ese ambiente puede uno estar motivado y “vender su empresa” con pasión.

Presencialismo de culo duro

Existe una práctica consolidada en las empresas en virtud de la cual es mejor trabajador aquel que “más horas echa”, lo que viene siendo aquel que más horas se pasa sentado en su silla, aunque sea mirando un punto fijo al infinito, jugando al solitario a la granja del Facebook o leyendo el Marca. Parece que la calidad del trabajo se mide en grados en función de la temperatura que alcance el tejido de la silla en contacto con el culo de quien la ocupa.

La inefable María Dolores de Cospedal, que de trabajar sabe un rato porque acumula cargos como quien colecciona cromos, ha venido a ahondar en esa tesis: En España hay que trabajar más horas.

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Pues no. No hay que trabajar más horas. Hay que trabajar MEJOR. Las horas que pasamos en el trabajo tienen que rendir más, que no es lo mismo.

Numerosos y solventes estudios vienen avalando desde hace años la tesis que indica que cuantas más horas pasamos en el puesto de trabajo, la capacidad de concentración baja, la productividad se resiente y por el contrario aumentan la irritabilidad y el mal humor. Incrementar el número de horas en el trabajo, como propone doña Cospedal, va directamente ligado al descenso de la productividad y de la calidad en el trabajo.

Lo que hay que lograr, y aún andamos en ello, es que los empleados rindan a tope durante todas las horas que pasan en el trabajo, o al menos el máximo número de ellas. Una buena organización del trabajo, objetivos realistas, atención a las necesidades vitales y orgánicas de los empleados (que un trabajador de una cadena de montaje, por ejemplo, no pueda ir al baño hasta que suene el pito no debe ser muy sano que digamos), canales de comunicación interna eficaces, retener y potenciar el talento interno con incentivos (que no tienen que ser necesariamente económicos) en lugar de con amenazas y coacciones. Pero no espero que lo entiendan porque precisamente la reforma laboral aprobada hace unos días por el Partido Popular va en línea díametralmente opuesta a lo que aquí propongo: aumento de la jornada, modificación de condiciones, cambios de horarios, bajadas de sueldos, y si no te gusta ahí tienes la puerta. A ver si te has creído que esto es la NASA o Silicon Valley.

Existen toda una serie de mejoras en las organizaciones, sencillas y económicas de implementar o incluso conllevarían un ahorro de costes (sería larguísimo detallarlas aquí) que contribuirían a mejorar sin duda la productividad sin necesidad de alargar hasta el infinito el número de horas “trabajadas”. Y si la capacidad de concentración baja del umbral mínimo aceptable, no es ni sano ni productivo seguir alargado la jornada laboral.

Si lo sabré yo, que cuando trabajaba para DMR Consulting (hoy Everis) no nos permitían salir de la oficina hasta las 3 de la madrugada (y solo solo tras mucho suplicar) y a las 9 o antes teníamos que estar de vuelta y frescos como una lechuga… Y así durante meses, no hay cuerpo que lo aguante. No sé si la señora Cospedal tiene en mente un modelo tan radical, aunque sospecho que tiene bastante claro que con cinco millones de parados, hay carnaza suficiente para alimentar la maquinaria.

Nunca se insistirá suficiente en que un empleado motivado es un empleado productivo y comprometido, mientras que un trabajador encabronado… Pues no lo es. Y no lo será por muchas horas que pretendas tenerlo atornillado a la silla. Es que es tan básico que da hasta vergüenza tener que repetirlo a estas alturas. ¿Esas cosas no las enseñan en ESADE ni en los másters MBA? Pues deberían.

Violencia de género que casi seguro acabará en aborto

Sí, existe una violencia de género estructural que muy probablemente acabará en aborto. Piensa, seguro que te suenan muchas de estas situaciones:

  • A mi hija no le enseñen en el cole a usar condones, que luego les meten ideas raras en la cabeza
  • Es que si me pongo condón, se me baja
  • Es que con el condón no siento nada, no es lo mismo
  • Tranqui, churri, que yo controlo
  • ¿Es que no te fías de mí?
  • Si me quisieras, lo harías
  • ¿Vas a salir de casa con esa falda tan corta? Luego te violan, ¿y qué hacemos? ¡Si es que vas provocando!
  • Si te hacen un bombo te echo de casa, que eres muy puta
  • ¡No hay ni un solo centro de planificación familiar abierto el fin de semana en 200 km!
  • Sin receta no hay píldora del día después
  • En esta farmacia no vendemos la píldora del día después. Ejercemos nuestro derecho a la objeción de conciencia.
  • ¿Embarazada? ¿Y seguro que es mío?
  • ¿Cómo me voy a fiar, con lo puta que eres?
  • Tú lo que quieres es pillarme, zorra
  • Tú sabrás lo que haces. Búscate la vida, que yo no quiero saber nada.
  • Si estás embarazada nos vemos obligados a expulsarte del instituto
  • ¿Embarazada? La empresa en este momento no se lo puede permitir
  • ¿Embarazada? Tú sabrás lo que haces, pero el contrato se te acaba dentro de tres meses…
  • El propietario solo alquila si tienes contrato indefinido, 2 meses de fianza y 6 meses de aval bancario
  • El Gobierno de la Comunidad Autónoma ha tenido que cerrar las casas de acogida para mujeres por falta de fondos
  • ¿Guarderías públicas? jajajajaja, qué chiste más bueno.
  • ¿Reducción de jornada y agrupar las horas de lactancia materna? Es que con la nueva reforma laboral ya no tenemos obligación, pero si ves que no puedes compaginar trabajo y familia, ahí está la puerta

Va a tener razón Gallardón: existe una violencia de género estructural que induce al aborto. Pero metiendo la interrupción del embarazo en el código penal no se va a solucionar el problema.

Por suerte, las mujeres tienen otros muchos derechos en pie de igualdad al de la maternidad, aunque Gallardón pretenda que ese es el derecho “por excelencia” de las mujeres. Aunque les cueste creerlo, hay mujeres que no quieren ser madres, o que no quieren ser madres en ese momento en concreto. Pero, a pesar de la emancipación de la mujer y del gran avance que han supuesto los métodos de control de la natalidad, aún perviven numerosos clichés sociales que nos convierten en un objeto sexual sin voz ni voto primero, y en un útero con patas después.

Violentas feminazis te obligan a abortar

He dejado pasar un día y el cabreo no se me pasa. No sé qué es lo que me indigna más de las palabras de Gallardón de ayer:

  • Si la asociación nada casual entre una violencia de género feminista que coacciona a las mujeres para que aborten mientras la Ministra de Sanidad y Servicios Sociales se niega a hablar de “violencia de género” y se empeña en volver a conceptos superados como “violencia en el ámbito familiar” o “violencia doméstica” (lo que pase en una pareja es solo cosa de ellos).
  • O que pretendan que el derecho por excelencia de la mujer es la maternidad, y cualquier otro derecho de las mujeres por lo tanto es secundario y supeditado al derecho por excelencia. Para el Ministro de Justicia, las mujeres somos úteros con patas, y nuestro derecho a la salud o a disponer en libertad de nuestro propio es secundario.

Si realmente quieren fomentar la maternidad, y añado por si les importa, la maternidad responsable, mejor harían en dejarse de medidas represivas encaminadas a “dificultar” el aborto que lo único que logran es que las mujeres que se vean en la obligación de pasar por ese duro trance tengan que inventar que están locas para conseguir dos certificados psiquiátricos, y tomar medidas encaminadas al fomento de la natalidad. Nacho y Hugo ofrecen un par de listas muy parecidas, será por algo:

más guarderías públicas, horarios laborales razonables, multas más duras contra las empresas que discriminen a las embarazadas, permisos de maternidad y de paternidad como los de Escandinavia y viviendas subvencionadas en alquiler para las parejas jóvenes que se quieran emancipar.

Que proteste por el abaratamiento del despido que introduce la reforma laboral, que promueva un parque público de viviendas en alquiler social a partir de los millones de pisos vacíos, que introduzca la obligatoriedad del permiso de paternidad para que los empresarios no duden que contratar a un varón acarrea las mismas obligaciones que contratar a una mujer, que promueva la eliminación de la declaración de la renta conjunta para no desincentivar el trabajo menos remunerado (generalmente el de la mujer) y de paso aumentar la recaudación para servicios públicos, que recupere la jornada reducida y el permiso de lactancia,…

Podríamos empezar por ahí para erradicar esa “violencia de género estructural” que no permite a las mujeres desarrollar su derecho por excelencia, ¿no? Y, ya de paso, para reducir el número de abortos, ¿qué tal reducir el número de embarazos no deseados? Dejar de poner trabas a la píldora del día después, mejorar la educación sexual, permitir que se eduque desde los colegios en métodos anticonceptivos sin tolerar que los padres puedan impedirles recibir una formación que les puede salvar la vida, la salud y el futuro.

Pero no: el PP pone trabas a recibir una educación completa sobre salud sexual y reproductiva, pone trabas al acceso a métodos anticonceptivos y contraceptivos, pone trabas al aborto, pone trabas a que puedan formarse familias jóvenes gracias a las medidas económicas que fomentan la precariedad laboral en los jóvenes, que impiden su emancipación temprana, cierran centros de mujeres maltratadas, cierran centros de planificación familiar… y ahora también dificultan el aborto. ¿Y lo próximo qué va a ser? ¿Prohibir la televisión e imponer por ley el sábado-sabadete? ¿La vida empieza cuando el padre de familia se baja la bragueta?

Señor Ruiz-Gallardón, Ministros de Justicia: yo no quiero que nadie me “defienda”, me conformo con que me respeten.

Hoy, 8 de marzo, volveremos a hacer el paripé del Día de la Mujer, mientras que los otros 364 siguen siendo días de los hombres.

El próximo recorte del PP será a la prestación por desempleo

El próximo recorte que hará el gobierno del Partido Popular vendrá después de las elecciones andaluzas (eso ya lo sabe todo el mundo) lo que recortarán será a las prestaciones por desempleo. Acuérdense de dónde lo leyeron primero.

¿Que por qué estoy tan segura de que el PP va a recortar el paro, el importe que se cobra al estar desempleado y el tiempo que máximo durante el que puedes cobrar la prestación? Porque ya le han enviado el recadito desde la patronal CEOE.

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En una entrevista en el diario Expansión, Rosell asegura que “como aquí el subsidio dura hasta 24 meses, la gente encuentra trabajo milagrosamente cuando falta un mes o dos” para agotar la ayuda del paro

¿No es evidente? como el subsidio por desempleo dura hasta dos años, la gente se pasa uno y medio tocándose los huevos, y rechaza ofertas de trabajo hasta que le ven las orejas al lobo. La manera de solucionar esto, de que haya tanta gente parada, no puede ser más sencilla: recortamos el tiempo máximo que la gente puede estar cobrando la prestación y así no podrán rechazar ofertas. Muerto el perro, se acabó la rabia. ¿Cómo no se nos había ocurrido antes? ¡Estos tipos son unos genios!

Como NO gestionar una crisis en Social Media: Instituto Lluis Vives de Valencia, EPIC FAIL

Un alumno de un instituto de Castellón sube a su perfil en Facebook una foto de su clase, donde se ve a los alumnos envueltos en mantas porque el instituto no tiene dinero para pagar la calefacción.

La foto que encendió la mecha de la polémica

El chaval es convocado al despacho del director y expulsado por dar mala imagen del centro. La primera en la frente. Efecto Streisand de primero de web 2.0

El asunto trasciende, y el grupo político Compromís pregunta en el Parlament autonónomico por el desabastecimiento de los centros educativos públicos y piden explicaciones al Consell por la situación.

Por supuesto, el IES Vila-roja de Almassora no es el único centro público en dificultades. Los alumnos del instituto Lluis Vives convocan movilizaciones contra la precaria situación en la Comunitat Valenciana. Protestan delante del instituto, cortan calles… y los antidisturbios intervienen de forma desproporcionada (no: no voy a poner aquí fotos ni vídeos de las palizas y porrazos, porque los que he visto hasta ahora ya han herido bastante mi sensibilidad).

Concentración de estudiantes en las puertas del IES Lluis Vives

Es la actuación de los antidisturbios la que siembra el caos en el centro de Valencia, provocando cortes de circulación durante varias horas, carreras para huir de la policía y varios heridos por porrazos y golpes con las pelotas de goma. Incluso el Ministro del Interior llega a reconocer que tal vez se hayan excedido, aunque luego rectifica. Hay que hacer constar que las brigadas de la policía no cargan si no hay una orden directa de emplear la violencia para contener la manifestación. Una orden política. Alguien tiene que asumir responsabilidades.

Por si fuera poco, en un entorno donde los smartphones con conexión a internet y unos jóvenes hiperconectados a las redes sociales, estaba claro que cientos de las fotos más escandalosas y los vídeos más hirientes iban a inundar la red en tiempo real y dificultando que la versión oficial de pobres policías heridos por adolescentes armados cuajara. Hugo lo explica en unas palabras que me gustaría haber escrito yo:

desde que las manifestaciones están inundadas de teléfonos móviles que graban todo lo que pasa los inventos que justificaban la represión de cualquier movimiento se hacen mucho más arduos. Esos policías heridos que se inventan para que aparezca una violencia bilateral son rápidamente ridiculizados ante la existencia de decenas de vídeos que muestran la violencia policial y ninguno que muestre otra violencia (pese a que la prensa y la propia policía toman muchísimas imágenes). Ni siquiera es fácil la vieja infiltración de los manifestantes para que alguien de ese lado tire la primera piedra pues a menudo aparece un vídeo en el que se ve cómo salen de algún furgón policial o son protegidos por la policía: es lo que pasó el pasado verano en Barcelona de la mano del inefable Felip Puig.

Mientras tanto, el PP distribuye y filtra a los medios un argumentario delirante donde recalca que las manifestaciones son ilegales, pretende que no hay recortes en educación y que todo es una maniobra de la izquierda que está manipulando a los estudiantes, mientras sus medios afines insisten en que los detenidos no son estudiantes sino gente de izquierdas. Un despropósito. Con todos mis respetos, PSPV es incapaz de organizar nada más grande que una paella para 20.

Argumentario filtrado por el PP sobre las manifestaciones

Las denuncias de abuso y de brutalidad policial se extienden rápidamente. Corren rumores de que la policía les está quitando los partes de lesiones a los heridos a la salida de los hospitales. La indignación crece por momentos. Es la presión ciudadana la que tiene que poner freno a las cargas policiales con una concentración masiva en el centro de Valencia. Sin embargo, tres grupos más de las Unidades de Intervención Policial son movilizados para reforzar la presencia policial en Valencia. Por si fuera poco, el jefe superior de la Policía de Valencia se refiere a los estudiantes como “el enemigo”. La indignación popular crece por minutos.

Concentración en Valencia en apoyo a los estudiantes y de repulsa por las cargas policiales

La marea de solidaridad crece en toda España. Twitter arde con la #primaveravalenciana y la #primaveraestudiantil. Los medios recogen la indignación manifiesta en las redes sociales y se hace más grande la bola. Miles de manifestantes protestan ante la sede del PP en Madrid por lo ocurrido en Valencia. El Ministro del Interior comparecerá en el Congreso a petición propia (?) para dar explicaciones.

Concentración en Madrid en solidaridad con los estudiantes valencianos y en protesta por la actuación de los antidisturbios

Y todo por una puta fotos subida a Facebook y alumno expulsado por decir en su perfil que pasa frío en clase. Unos cracks. Si hay algún suceso que debería figurar en los manuales sobre como NO gestionar una crisis en las redes sociales, este es sin duda un caso de libro.

Así están las cosas en Valencia

A cada 100 estudiantes valencianos le corresponden 5.000 antidisturbios, 1 profesor y 0 radiadores.

Pero recortes en educación, que conste que no hay. ¿Para qué necesitan calefacción en los institutos, si ya está la poli para mandarles calentitos a casa?

¡¡Muy bien, chicos!! Primero RECORTAMOS, luego PEGAMOS y ya después COLOREAMOS

La educación es asín. Pero ¡espera que esto no se acaba aquí!

Si lían eso por no tener radiador, ya veras cuando terminen la carrera y les digan que no tienen trabajo

¡Si es que sois muy grandes, cabrones!