Tú solo no puedes. Tu madre, sí

¿Os acordáis que el viernes pasado os pedí que le echárais un «Me Gusta» a Jorge para que pudiera ganar una camiseta ochentera?

Le dimos un empujoncillo bueno entre todos, ayer lo miré y había conseguido superar a su más directa competidora, la niña con pose a lo Clint Eastwood. 74 votos tenía ayer por la noche. Y estaba toda orgullosa, yo, más feliz que una perdiz.

Y mi señora madre que lo vio, dijo, «Hombre, ¿a Jorge no le voy a ayudar yo a que gane su camiseta? ¡Anda que no!» Y se puso manos a la obra.

A ver cómo os cuento yo esto… A mí me pagan por hacer para las empresas que me contratan casi-casi lo mismo que mi madre hace GRATIS por un amigo. Y a ella se le da mejor, los resultados saltan a la vista.

Si buscan un experto en social media, contraten a mi madre. Mientras tanto, yo voy a ir metiendo la cabeza en el water hasta que se me pase la vergüenza.

Me llamo Jéssica, nací en el 81 y vivo en Barcelona. He estudiado Marketing y Ciencias Sociales. Meto la pata con frecuencia y no me duele cambiar de opinión. Un poco demasiado feminista según casi todos los hombres que conozco. Me ponen de mal humor los lunes sin café, los que comparten su música del móvil con todo el mundo por no usar unos malditos auriculares, los hombres machistas, las mujeres machistas, la gente que fuma sin preguntar si molesta, y las personas que creen que la ignorancia y la estupidez son cualidades admirables.