# España es un país con un 90% de empresas pequeñas y medianas y 4 millones de autónomos.

# Cuanto más pequeña es la empresa, más cerca de los trabajadores está el empresario y, por lo tanto, más estrecha es la relación del jefe con sus empleados.

# Una huelga en España, en general, no se percibe como la reclamación colectiva de unos derechos laborales, sino como una afrenta personal al jefe, un pulso. Cuando hay un conflicto laboral entre la plantilla y el empresario puede haber encabronamiento por todas las partes, pero es comprensible el pulso. Cuando es una huelga general, no se entiende. ¿Me vais a hacer esta putada a mí? ¿Es que no estáis contentos aquí, acaso no se os trata bien en esta casa?

# En un país en el que hay 5.300.000 parados (según datos de la última EPA), un 23% de paro general 50% de paro juvenil, donde el 90% de las empresas son pymes y hay 4 millones de autónomos, donde la mitad de los jóvenes están en paro y la otra mitad saltan de empleo precario en empleo precario, plantearse siquiera echarle un pulso al jefe es MUY COMPLICADO.

# El piquete empresarial (queramos o no) funciona, y en el contexto anteriormente descrito es lógico. Salgo a la calle y hay 500 personas como tú o más preparadas, dispuestas a hacer tu trabajo por menos dinero, así que tú verás.

# Con más de 5 millones de parados ahí fuera, un puesto de trabajo es un tesoro que hay que conservar, y hay que estar hecho de pasta de héroe para jugárselo a la ruleta rusa que es participar de una huelga.

# ¿Que no te crees que el piquete empresarial funcione? Prueba a mencionar en voz alta, así como de pasada, las palabras «sindicato», «comité de empresa» o «enlace sindical» cuando pase cerca de ti un jefe o responsable de recursos humanos, y verás su cara transformarse y su vello erizarse.

# En las grandes es relativamente más fácil participar en una huelga general: la relación con el empresario no es tan directa, en cada escala jerárquica la presión disminuye un grado, la presencia sindical es más fuerte (o al menos existe) que en las pymes, y siempre pueden ampararse en la vaga idea de que si hacemos huelga muchos no nos van a despedir a todos, ¿no?

Por todo lo explicado anteriormente, me cuesta MUCHO creerme las cifras de seguimiento de la huelga que dan los sindicatos, rondando entre el 75% y el 80%. Es posible que en las grandes empresas y en los polígonos industriales sí se llegara a ese porcentaje, no digo que no, pero en todo el tejido económico español, lo dudo mucho. Por más que yo misma viera con mis propios ojos transporte público prácticamente vacío y calles de Barcelona sin coches cuando normalmente hay atascos monumentales.