Ahora que se aproxima el 8 de marzo, desde este humilde blog os recordamos que el auténtico hombre feminista no es el que se pone a la cabeza de la manifestación con la pancarta más grande y grita más fuerte: es el que ese día se queda en casa con los niños y aprovecha para limpiar el baño. Y si creéis que con esto que os digo lo que queremos es apartaros del feminismo, que os quedéis calladitos y sumisos, pensad que «alguien» durante el resto del año se ha quedado con los niños y se ha encargado de limpiar el baño.

Autora: Lucia Coghetto
Autora: Lucia Coghetto