Autor: Edward Hopper
Autor: Edward Hopper

Tras 10 días de confinamiento, observo que los aplausos de las 20h se han institucionalizado. Ya no hace falta convocar, ya todo aquel que desee participar sabe que a las 8 de cada tarde hay una performance colectiva en los balcones que, pese al distanciamiento social decretado y a los efectos que ya está teniendo sobre la cohesión social, nos permite seguir aferrándonos a la idea de que formamos parte de una comunidad, que no estamos solos.

Sin perjuicio de otras acciones de protesta que puedan convocarse a través de los grupos de whatsapp y de las redes sociales, los aplausos de las 8 son ya intocables y, o mucho me equivoco, o gran parte de su éxito radica en que se han despolitizado. No son ya aplausos en defensa de un modelo de sanidad que de preeminencia a lo público por encima de lo privado, ni es tampoco el aplauso que un determinado partido político intentó capitalizar/contraprogramar con gritos de arribaspaña. Son aplausos a los héroes y heroínas que se están dejando la piel en los hospitales, a quienes conforman la primera trinchera sin ser soldados. Son aplausos al personal sanitario desprovistos de ideología, hasta el punto que puede salir a aplaudirles Díaz Ayuso al balcón de la institución desde la que su partido ha desmantelado la sanidad pública, y no le producirá ningún tipo de disonancia cognitiva.

Díaz Ayuso (derecha) se sumó al homenaje a los sanitarios aplaudiendo desde el balcón de la Real Casa de Correos
Díaz Ayuso (derecha) se sumó al homenaje a los sanitarios aplaudiendo desde el balcón de la Real Casa de Correos (15 de marzo de 2020)

Son aplausos sin ideología pero que (quizá precisamente por eso) permiten mantener la cohesión social en momentos en que estamos más aislados que nunca, en que la política decretada es la de distanciamiento social y eso tiene efectos a todos los niveles, en momentos en que las interacciones sociales se han reducido a la mínima expresión. Son aplausos que nos recuerdan que ahí fuera hay más gente con nosotros, en la misma situación, que está agobiada igual que nosotros, que al confinamiento suman mil preocupaciones más de tipo económico, familiar, sanitario, etc. igual que nosotros. Son aplausos que permiten mantener una pequeña esperanza en que no todo ha saltado por los aires.

Hace unos días dije que la brecha entre «nosotros» y «ellos» es cada vez más grande, que el «ellos» ha crecido y da cada vez más miedo, que nos hemos convertido en carceleros de nuestros propios vecinos, que el concepto de comunidad ha sido dinamitado y ya solo podemos aferrarnos al concepto de familia. Los aplausos comunitarios de las 8 dicen que me equivoco, que seguimos necesitando aferrarnos a la existencia de una comunidad a la que pertenecer aunque estemos cada vez más solos y más enfrentados entre nosotros.

Autora: Alejandra Caballero
Autora: Alejandra Caballero

Serie completa:

Una socióloga confinada. DÍA 1 (domingo). Incertidumbre

Una socióloga confinada. DÍA 2 (lunes). Control social

Una socióloga confinada. DÍA 3 (martes). Performance espontáneas

Una socióloga confinada. DÍA 4 (miércoles). Seguridad y sensación de control

Una socióloga confinada. DÍA 5 (jueves). Legitimidad democrática

Una socióloga confinada. DÍA 6 (viernes). Capital social y religión

Una socióloga confinada. DÍA 7 (sábado). Disciplina y otras áreas de análisis

Una socióloga confinada. DÍA 8 (domingo). Metodología

Una socióloga confinada. DÍA 9 (lunes). Tolerancia social a la violencia

Una socióloga confinada. DÍA 10 (martes). La importancia de la comunidad

Una socióloga confinada. DÍA 11 (miércoles). La Gestapillo de balcón desde un punto de vista sociológico

Una socióloga confinada. DÍA 12 (jueves). Recolección de datos sociológicos

Una socióloga confinada. DÍA 13 (viernes). Una sociedad sin ritos

Una socióloga confinada. DÍA 14 (sábado). La dimensión económica

Una socióloga confinada. DÍA 15 (domingo). Un brazalete azul para distinguir a «los buenos» de «los malos»

Una socióloga confinada. DÍA 16 (lunes). Hipótesis de trabajo y marco teórico

Una socióloga confinada. DÍA 17 (martes). La importancia del frame

Una socióloga confinada. DÍA 18 (miércoles). Propuestas encaminadas a una renta básica universal

Una socióloga confinada. DÍA 19 (jueves). Coronavirus y clase social

Una socióloga confinada. DÍA 20 (viernes). El tratamiento a la tercera edad

Una socióloga confinada. DÍA 21 (sábado). El miedo como mecanismo de control social

Una socióloga confinada. DÍA 22 (domingo). Todos somos héroes

Una socióloga confinada. DÍA 23 (lunes). ¿Por qué lo llaman «renta básica» cuando quieren decir «subsidio temporal»?

Una socióloga confinada. DÍA 24 (martes). La mascarilla como burka laico

Una socióloga confinada. DÍA 25 (miércoles). Sobre la estadística de prevalencia epidemiológica

Una socióloga confinada. DÍA 26 (jueves). Datos estandarizados

Una socióloga confinada. DÍA 31 (martes). Obediencia o protección. La estrategia del pie en la puerta

Una socióloga confinada. DÍA 34 (viernes). «Gracias por tu labor en el hospital/súper, pero no queremos que vivas aquí mientras dure la pandemia»

Una socióloga confinada. DÍA 37 (lunes). Cómo combatir los bulos

Una socióloga confinada. DÍA 40 (jueves). La chaqueta de Zara de Pablo Iglesias y el poder transformador de las emociones