Institucionalización, poder y resistencia: feminismo radical, regulacionismo de la prostitución y activismo trans

El movimiento feminista ha vivido un progresivo proceso de institucionalización, no exento de tensiones y resistencias, que ha culminado en la Comisión Estatal 8M. La perspectiva regulacionista de la prostitución ejerce hoy el liderazgo institucional del movimiento. El apoyo del equipo municipal de Ada Colau desde el ayuntamiento de Barcelona ha sido fundamental para que esta perspectiva sea normativa entre la opinión pública. La fuerte resistencia por parte del movimiento abolicionista encarnado en colectivos “radfem” (feministas adscritas a la corriente radical) ha ocasionado no pocos conflictos internos.