Mimunt Hamido es una activista feminista que viene de un contexto islámico (nació en Melilla en una familia musulmana, motivo por el cual vivió como apátrida hasta los 18 años), coordinadora del proyecto colaborativo «No nos taparán», y recientemente ha publicado un libro del mismo título (en la editorial Akal) donde analiza la problemática del velo, sus orígenes (contrariamente a lo que se piensa, el origen del velo es en realidad ajeno a la cultura islámico, y ha sido impuesto desde las comunidades musulmanas de Europa a las mujeres que musulmanas que viven en contextos occidentales como una forma de visibilizar una determinada ideología y de levantar una barrera entre «ellos» y «nosotros»). Hablamos también del mito de la libre elección, «un limpiaconciencias» para la izquierda y los movimientos feministas, como ella lo define.

Mimunt no tiene pelos en la lengua y habla con total libertad sobre el origen del velo, sobre el papel que juegan las comunidades islámicas en Europa en el radicalismo islamista, sobre el racismo intracomunitario en las propias comunidades oprimidas por el racismo institucional, sobre los partidos políticos y su papel en la promoción de un símbolo de opresión sobre las mujeres como es el hijab (Esquerra Republicana tiene en el Parlament de Catalunya a Najat Driouech, diputada que se presenta en sus intervenciones públicas con hijab, y Podemos llevó en sus listas al europarlamento a Nora Baños, también defensora de la libre elección del velo), y arremete asímismo hacia el activismo feminista que ha hecho de la inclusión su seña de identidad, incluyendo incluso lo que a su juicio no debería incluir, como son representaciones simbólicas de símbolos patriarcales de opresión hacia la mujer, de forma que legitiman su uso sobre los cuerpos de las más vulnerables.

Una entrevista tremendamente ácida, sin pelos en la lengua, en la que hablamos de racismo, religión, política, prostitución, activismo decolonial, presión estética, sobre la dinámica «nosotros/vosotros», sobre el argumento del hijab como «mal menor» porque si se prohíbe provocará mayor reclusión a las mujeres musulmanas, sobre el burkini, sobre el referéndum en Suiza para prohibir el burka, etc. Una entrevista en la que descubrí que actualmente en Melilla hay 200 menores apátridas que no tienen sus derechos humanos más básicos garantizados por esta razón, y también sobre la publicación de su libro.

Además, Mimunt recordó la obra de varias feministas africanas que nos resultan tan desconocidas en Europa. Hablamos de la doctora Nawal El Saadawi antes de conocer la noticia de su fallecimiento, de Fatima Mernissi, de Wassyla Tamzali y tantas otras a las que el feminismo europeo con frecuencia reserva el papel de voces subalternas.

Al igual que la entrevista con Násara, Mimunt me ha permitido acercarme a una realidad que me resulta en principio bastante lejana. Pluralidad de voces dentro de un mismo objetivo común dentro del feminismo. El libro de Mimunt se puede adquirir en Todos tus libros.

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